martes, 21 de julio de 2015

FRASES: Una estrella en mi jardín de W. Davies


Algunos hogares tienen ladrillos; otros personas. 

Se sentía como un ratón que envidia a los búhos por el simple hecho de pode volar.

No se debería preguntar por preguntar, solo si realmente se busca una respuesta.

Quizá las personas seamos lágrimas que un día alguien derramó, quizá seamos el dolor de alguien mientras descendemos por su rostro.

Debía sentirse trisfeliz, que es cuando estás triste y feliz a la vez.

O estás hundido o no lo estás. Poco importa a la profundidad a la que te encuentres.

Llámalo amistad, llámalo silla. Poco importa. Lo importante es lo que significa, y las cosas significan lo que quieres que signifiquen. 

Comprendió esa noche que hay lazos mucho más fuertes y duraderos que los de la sangre, como el roce de una caricia en la distancia o la melodía que emana del fondo de los silencios.

Algún día lo entenderás, pero ese día no será hoy.

Estaba soñaginando, que es lo que haces cuando imaginas que sueñas.

Lo que las fotografías nunca podrán captar: los quizá.

Estaba horrocionada, que es cuando estás entre horrorizada y emocionada.

Los instantes son peligrosos; pueden robarte el aliento, agitarte el corazón como si fuese un dado, cambiar el tablero o arrasar todas las fichas sin compasión.

Hay besos que tienen más fuerza que el mismísimo príncipe azul, que podrían volar y ganar batallas como el mejor de los héroes.

Cuando caes tan hondo que ya no puedes caer más, entonces solo te queda subir.

No puede haber luz sin oscuridad, de la misma manera en que la locura sin la cordura no podría existir. Son las reglas de los opuestos.

El dolor forma parte de la vida y si el dolor no forma parte de la tuya, puede que simplemente no estés vivo.

Puede que viajaran al pasado o que estuvieran en un presente pintado con recuerdos.

Quien tiene una cicatriz tiene un recordatorio perpetuo de lo que significa sufrir.

El amor no es complicado, lo complicamos nosotros.

De la vida se despierta soñando y de los sueños viviendo. 

A veces intentamos sentir cosa que solo podemos sentir a través de otros.

El miedo es muy travieso, pero también puede ser muy justo. Se va cuando ya no tiene nada que hacer.

Y en ese instante comprendió que el amor es como la magia; solo funciona si alguien la crea. 

Los muertos no pueden hacerte nada. Hay que temer a los vivos.

Algunos países no son trozos de tierra, algunos están hecho de personas, de palabras y de recuerdos.


¡Espero que esta selección de frases de Una estrella en mi jardín os haya gustado!
¿Con que frase os quedáis?

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